Día de conversaciones
Después de discutir con Conciencia acerca de mí mismo, hemos llegado, yo y yo mismo, a la conclusión de que somos, los dos, unos tipejos rachosos, de antojos. Que vamos y venimos. Que pensamos y despensamos. Y lo hemos decidido por unaminidad (y es extraño, porque no suelo estar de acuerdo conmigo). Y tampoco sabemos si eso es bueno o no.
Dejando a un lado nuestra predilección por acer lo que nos pide el cuerpo (el alma: los 21 gramos más pesados de nuestra existencia), y obviando la idea de que alimentando esos 21 gramos se alcanza la utópica felicidad, emos escuchado, a desgana y con los oídos bien amplificados, los números que tenía que cantar el pedante, mezquino y aburrido Previsor (a veces me pregunto que ace este tipo aparte de ser un aguafiestas).
No a amenzado con chivarse al dúo Razón - Sentido Común (que no sabemos cual de los dos es peor). Ni falta que acía. Ya nos iba tocando aguantar una de sus retaílas.
No emos discutido. Ni emos protestado siquiera, no vaya a ser que le dé por llamar a esa panda de gritonas chillonas nerviosas que son las Ansiedades.
Así que nos emos marchado los tres, molestos, callados. Sin mirarnos. Tesón revoloteaba por el lugar, raro verlo en mí, sin saber a que tarea dedicarse (maldito Soñador, que no hace sino soñar y soñar; maldita Indecisión, que no sabe si ser diestra o zurda). Conciencia y yo nos emos mirado (y con eso nos a bastado. Que compenetración!).
Le emos echado el lazo y los cuatro llegamos al patíbulo. Allí estaban todos. Se ve que Cotilla a tenido oy un gran día, y mucho trabajo.
Antes de que alquien pronunciase una sola palabra, Terquedad a asomado su cabezota, pero Prudencia le a apartado suavemente: "No, ya no. Tus argumentos ya no nos valen".
Estaban todos? Todos menos las mujeres de mi vida: Fe, Confianza, Esperanza. Ninguna estaba allí, ninguna dio la cara por nosotros. Así que resignados aceptamos el veredicto.
Razón y Sentido Común se miraron con una sonrisita. Volvían a gobernar esta isla. Era, de nuevo, su turno. Asintieron y solo dijeron una palabra. Una única palabra, cargada con todo el peso de la felicidad de esos 21 gramos: infojobs.
Aora emos sentado a Tesón en el ordenador y resignados revivimos estos últimos cuatro meses de nuestra vida mientras él teclea: www.infojobs.net
Y lo peor de todo es que antes de irnos, vi como Madurez nos miraba aludiendo a no sé qué charla que debemos tener dentro de poco. No quiero ni imaginármelo.
oy me voy a refugiar en ellos. Y a todo volumen (2 días).
Muse - Absolution (2003) - Sing for absolution
"[...]there's nowhere left to hide in. No one to confide. The truth runs deep inside and will never die[..]"
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