Ávila Día 2: Frío del carajo
La mañana comenzó como no debía: con malas noticias: Ame no podía venir porque el puerto estaba cerrado. Y como somos tantos, el bulo va corriendo, y después de que Ame se quedase atrapada en el puerto, la noticia derivó en que Ame abía muerto bajo una avalancha de grado 5, jeje.
El caso es que Ame sí vino, y antes de saludar siquiera, yo creo, ya estaba a los mandos de la Play2 viciándose al MotoGP (en que momento se le ocurrió al Rober llevarla. Quemadita se la llevó, quemadita).
Mientras Toni acía la comida, mis amigas las cabras y yo (oséase, Alejandro, Vivi y yo) nos fuimos a tantear la gravedad de estas tierras avilenses, y de piedra en piedra, ayudándonos unos a otros, coronamos todos los picos que se erigían ante nosotros.
Pero Dios mío, que fríiiioo!!!Las manos eladas, las articulaciones atrofiadas, y todo el p*** musgo resbaladizo cual piel de plátano. Vamos, una trampa mortal.
Y aun así lo conseguimos.
El momento estelar vino cuando a Alejandro le dio por que saltásemos desde un pedrolo, que él lo grababa. Tras unos ratos de indecisión, una ipoteca de uevos para salvar la situación, Vivi primero, y después yo, saltamos. Fiuuuuu, menuda caída. Y qué de adrenalinaaaa. Y la satisfacción de abernos atrevido. Impagable, impagable.
Como buenos éroes avilenses que fuimos, llegamos a mesa puesta.
La tarde consistió en pasar más frío, pero esta vez por las calles de Ávila capital (la verdad es que esas murallas no abrigan mucho e?), y con una triste noticia en el orizonte: Gica abandonaba la casa (y no como en Gran Hermano).
La mayoría ya conocíamos la ciudad, pero siempre está bien verla de noche en Navidad (o casi), con sus luces, su decoración, la gente por la calle...y muchísimo mejor, si además ay una exposición de comics y te puedes encontrar por las calles a Lucky Luck sin pitillo, un Spiderman deformado y...sí, allí estaba. Tan jovial, tan rubio, tan pequeño. Tan galo. Estaba Astérix!!!! Mi ídolo de la infancia, mi personaje de comic favorito. Fue emotivo, sniff, muy emotivo (por supuesto, foto del momento).
Después de intentar tomar un cacharro en un bareto (y digo intentar porque al final desistimos y nos fuimos) en la grande (léase Plaza Grande, que luego tienen otra chica) al lado de una pista de patinaje artificial montada para estas fechas, fuimos a la estación para el trágico momento.
Fueron muchos "chiki, chiki, chiki..." y "Gica gol, Gica gol, Gica gol..." los que cantamos mientras el tren calentaba motores y la gente nos miraba y remiraba, pero lo mejor fue el calentamiento previo a su partida y la carrera paralela al tren del final (como acelera el jodío). Aí la gente sí que nos miraba. Y remiraba.
Cuando se me acabó el andén, aparte de recuperar la respiración, fui consciente de un pequeño detalle. Sin Gica...tocamos a más tiempo en la Play!!!!! Jajaja.
Esa noche de nuevo fue casera, que para eso teníamos tanto alcool. Jugamos de nuevo a la Play, a las pelis, otros al mus, y otros al escondite raro de Mary, que viene a ser que cuando alguien encuentra al que se la liga, se esconde con él. Un consejo, buscar sitios grandes y espaciosos, no debajo de una cama, que al final sobresalen pies, brazos y chichas por todos lados, jeje.
(lo mejor cuando nos escondimos en el porche de la casa y Mary tardó minutos y minutos en encontrarnos. Minutos que nosotros pasamos a la intemperie, por cierto).
Al final, unas partiditas de rigor (en las cual perdí como siempre) y a la cama.
Mañana más y mejor.
Hidden in Plain View - Life in dreaming (2005) - Bleed for you
"[...] Put the weight on my shoulders. And the pain in my heart. Tie the knots in my stomach, let it tear me apart. So I could be everything you need[...]"
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